http://www.youtube.com/watch?v=FQlw-blkELY&feature=related
Nuria Segovia García. Consultora educativa y autora de los libros "Aplicación de las TIC a la docencia" y "Aplicación didáctica de las actividades de cinefórum" de Ideaspropias Editorial 31/01/2011
Las redes sociales se han convertido en un fenómeno que ha transformado la forma en la que nos relacionamos y comunicamos. Facebook, Twitter o Tuenti son los nombres de algunas de las redes más conocidas y usadas por jóvenes y adultos que se han insertado en nuestras vidas y que han contribuido a propiciar lo que Castells (1992), denomina revolución tecnológica o tercera revolución. Siendo tal la importancia que los Social Media han generado en nuestra vida, es necesario comprender que estos deben ocupar el lugar que les corresponde en el sistema educativo actual.
Por un lado, partiendo de esa premisa, las redes sociales pueden convertirse en canales de comunicación entre escuela, sociedad y familia, que contribuyan a crear una institución abierta, actualizada y partícipe de las características de la sociedad y sus problemas. De lo que se trata es de aprovechar los vínculos que genera el uso de redes sociales para fortalecer la interacción entre las instituciones educativas y el resto de agentes sociales. De esta manera, se conseguirá ofrecer una ayuda a los alumnos para conocer las oportunidades del mundo laboral, educativo, de ocio y a desarrollar destrezas para tomar decisiones de cara a organizarse la propia vida profesional (Rodríguez Moreno, 1992).
Por otro lado, las redes sociales pueden emplearse como herramientas de gran potencial para facilitar el aprendizaje. Desde esta perspectiva, hay que señalar que nos encontramos en una sociedad caracterizada por el constante flujo de información donde el aprendizaje no se basa en la apropiación de conocimientos, sino en un proceso de construcción del conocimiento entre el alumnado y su entorno. Hoy en día «aprendemos conectando los conocimientos ya existentes, mientras creamos, deconstruimos y reconstruimos los nuevos»1.
Las características de esta sociedad de la información han exigido un replanteamiento del concepto de educación como un proceso por el cual la persona adquiere una serie de competencias clave que le van a permitir adaptarse de modo flexible a un mundo que está cambiando con rapidez y muestra múltiples interconexiones. Dos de estas competencias clave destacadas por el Parlamento y el Consejo Europeo son, en primer lugar, la competencia digital, basada en el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, así como para comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet; y, en segundo lugar, la capacidad de aprender a aprender, es decir, la habilidad para iniciar el aprendizaje y persistir en él, para organizar su propio aprendizaje y gestionar el tiempo y la información eficazmente, ya sea individualmente o en grupos.
En este sentido, poder contar con el potencial interactivo de las redes sociales en esta construcción del conocimiento es el primer paso para que los alumnos entren en contacto con las tecnologías de la información como herramientas didácticas y construyan su entorno personal de aprendizaje (en inglés Personal Learning Enviroment, PLE).
Los PLE son sistemas que permiten a los alumnos gestionar su propio aprendizaje empleando las herramientas, los servicios y las conexiones que nos ofrece la web 2.0. Este sistema se basa en los principios del conectivismo (Siemens, 2006) que defiende el aprendizaje como un proceso por el cual se van conectando nodos y fuentes de información y donde es necesario nutrir y mantener las conexiones para facilitar el aprendizaje continuo.
La construcción de un PLE permite, por un lado, crear una red de intercambio que facilita el aprendizaje permanente y autónomo y, por otro lado, la adquisición de competencias digitales comportando un valor añadido en el mercado laboral, en el ámbito de la cohesión social y de la ciudadanía activa al aportar flexibilidad, adaptabilidad, satisfacción y motivación.
Para ilustrar con un ejemplo el proceso de construcción de un PLE podemos apropiarnos de los cinco indicadores que Waters2 considera necesarios en este trabajo. Estos son:
a) Crea una cuenta en Twitter.
b) Inicia tu propio blog.
c) Suscríbete vía RSS a otros blogs.
d) Comienza a usar servicios de marcadores sociales.
e) Únete a alguna comunidad en NING.
En definitiva, integrar un PLE en el aula exige un esfuerzo por parte del profesorado para organizar las actividades de manera constructiva. Hay que tener en cuenta que las actividades deben girar en torno a:
- La búsqueda y filtración de la información de interés. Para ello, se cuenta con numerosas herramientas como son los buscadores, la suscripción en alertas de correo, el empleo de servicios de suscripción de RSS, el intercambio de opiniones en redes sociales, la participación en foros, chats, blogs, etc.
- La organización de la información obtenida empleando para ello marcadores sociales, lectores de blogs, podcasts o videocasts entre otros.
- La generación y publicación de nuevos contenidos para compartir con la comunidad, con las herramientas de creación de blogs, redes sociales, etc.
El papel del profesorado en este proceso es el de guía y orientador facilitando el acercamiento del alumnado a las tecnologías. Serán los docentes los encargados de enseñarles a usar los recursos que tienen a su disposición, para seleccionar, organizar evaluar y validar la información que van consiguiendo para asegurar su, y sobre todo el encargado de enseñarles a construir su propia red.
Como resumen de lo anterior, debemos decir que las posibilidades que ofrecen las redes sociales en la educación son muy amplias pero están poco exploradas y requieren de un importante ejercicio de análisis y reflexión sobre cómo usarlas. Sería necesario investigar este campo para analizar las características y potencialidades de estos medios en el proceso de enseñanza-aprendizaje y apoyar la formación del docente en el uso de las tecnologías.
Notas al pie:
1.- Antonio Delgado PLE: La nueva plataforma de la web educativa
2.- http://theedublogger.com/
Bibliografía
CASTELL, M.: La nueva revolución rusa, Madrid, Editorial Sistema, 1992.
DELGADO, A.: «PLE: la nueva plataforma de la web educativa», [en línea] .
Entornos personales de aprendizaje/social Learning: «PLE» [en línea] .
Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea: Recomendación del parlamento europeo y del consejo de 18 de diciembre de 2006 sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente, [en línea] .
RODRÍGUEZ MORENO, M. L.: Enseñar y aprender a tomar decisiones vocacionales, Madrid, Dirección General de Renovación Pedagógica, 1992.
SIEMENS, G. (2006): «Knowing Knowledge», [en línea] .
WALTERS, S.: «The Edublogger», [en línea] .
El estudio de referencia sobre los sistemas educativos del mundo desarrollado vuelve a arrojar malos resultados para España, que retrocede en lectura y se estanca en la mediocridad en ciencias y matemáticas
Todas las matizaciones serán necesarias para analizar los resultados de los alumnos de 15 años en el Informe PISA 2006, pero el primer dato frío es que España es el país que más ha bajado su nivel de lectura respecto a informes anteriores, de 581 puntos de media a 561, lo que le deja en el puesto 35 de 57 países, por detrás de Luxemburgo, Portugal, Italia o Eslovaquia, que habían obtenido hasta ahora peores resultados. Se trata de una bajada de 20 puntos, la mayor entre los 37 países que también se evaluaron en 2003. De una bajada, además, que evidencia más contundentemente que nunca un problema que no es nuevo, la falta de capacidad para entender lo que se lee, y que además puede estar lastrando los resultados en las otras competencias que mide la comparación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha evaluado a sus 30 países miembros y otros 27.
Así, tampoco se avanza ni en matemáticas ni en ciencias, que vuelven a dejar España en el mismo puesto mediocre -"En la media", insiste el Ministerio de Educación- que en los informes de 2000 y 2003. En matemáticas, con 480 puntos, están muy cerca de la media de la OCDE (484), pero son cinco puntos menos que en 2003. Y en ciencias, materia en la que se ha centrado el estudio de 2006 (a ella se ha dedicado la mayor parte de las pruebas), ha obtenido 488 puntos, mientras la media de la OCDE ha sido de 491. También se confirman las enormes diferencias de resultados entre las 10 comunidades autónomas que han presentado más alumnos a las pruebas de PISA para tener datos comparables. Hay diferencias de hasta 47 puntos, en el caso de lectura entre La Rioja (492) y Andalucía (445).
La bajada española en lectura -se mide la capacidad para entender, usar y analizar textos- se enmarca dentro de una media internacional que también ha bajado, pero hay países que han conseguido subir, algunos espectacularmente, como Corea del Sur (22 puntos más) y que la media no ha bajado tanto como la puntuación de España. El propio Ministerio de Educación español lo ha asumido como un "problema" y como la "asignatura pendiente" para toda la sociedad, en palabras de la ministra de Educación, Mercedes Cabrera.
El catedrático de Psicología de la Universidad de La Laguna Juan Eugenio Jiménez está investigando precisamente estos problemas de lectura pero yendo al origen, cuando los niños aprenden a leer a escribir en primaria. Aún no se atreve a dar un diagnóstico, pero apunta dos problemas: la invasión de los medios electrónicos "deja la lectura en un segundo plano" y la enseñanza en los primeros cursos de primaria, clave en este proceso, "como conlleva más trabajo, se les deja a los profesores menos experimentados", asegura.
Pero la pregunta es por qué no sólo no han mejorado los resultados de los alumnos, sino que han retrocedido tremendamente en lectura. Aún no se le puede echar la culpa a la nueva ley de educación -que establece media hora diaria de lectura obligatoria en primaria-, aprobada casi al mismo tiempo que los alumnos hacían las pruebas de PISA 2006. Y aunque es cierto que los informes PISA aseguran que el contexto socioeconómico del alumno es lo que más condiciona sus resultados, también se ha demostrado que los mejores sistemas educativos consiguen atenuar esos factores y elevar la media, como Taiwan.
De ese modo, la responsable de políticas sociales del PP, Ana Pastor, le echa la culpa a la ley educativa aprobada a principios de los noventa por el PSOE, porque ha acabado con el esfuerzo, dijo. Algunos expertos, sin embargo, creen que en lo que concierne a las leyes educativas, lo peor han sido los vaivenes de las últimas décadas, sin un acuerdo de Estado, con dos leyes del PSOE y otra del PP que no se llegó a aplicar, aunque en el fondo, el esquema no ha cambiado con ninguna de ellas. "La manera de mejorar los resultados estaría ligada a los contenidos, a las metodologías de trabajo en el aula y a la formación de los profesores. Quizá esto último es lo más problemático en el sistema español", asegura Jaime Rivière, profesor Sociología de la Universidad de Salamanca.
Precisamente el profesorado es parte del éxito de uno de los países que vuelve a quedar en lo más alto de PISA y sigue mejorando: Finlandia. El país escandinavo acumula un primer y dos segundos puestos en las tres disciplinas. Y su secreto no es sólo una buena selección del docente, sino la libertad que tiene para aplicar los contenidos, según la ministra de educación finlandesa, Sari Sarkomaa, informa Adrián Soto.
La falta de inversión es otra de las críticas recurrentes. Aunque en los últimos años se ha recuperado un poco, la inversión pública española en educación sigue por debajo de la media de la OCDE, con un 4,3% frente a un 5,4%. Pero de nuevo, los expertos y PISA aseguran que más allá de una inversión adecuada, lo más importante es cómo se invierta. Francesc Pedró, asesor de educación de la OCDE, asegura que habría que preguntarse si lo que se enseña es lo adecuado, si los docentes disponen de la capacitación, las condiciones y los incentivos adecuados para hacerlo bien. El sociólogo Mariano Fernández Enguita se pregunta por qué tendría que haber mejorado la educación en los últimos años: "Lenta pero consistentemente, el horario y el calendario escolares se acortan, los directores no pueden dirigir y los centros y profesores no están sometidos a responsabilidad alguna por hacerlo bien o hacerlo mal".
Tanto Enguita como Pedró se quejan además de que haya que esperar a PISA, cada tres años, para tener datos sobre los resultados de los alumnos, en muchos casos, por la falta de colaboración de las comunidades autónomas. La ministra Cabrera aseguró que las pruebas de diagnóstico en primaria y secundaria que establece la nueva ley educativa paliarán este problema, además de alabar los programas puestos recientemente en marcha contra el fracaso escolar. En cualquier caso, muchos expertos, incluido Pedró, respaldan la explicación ministerial de que la educación española no está mal teniendo en cuenta su punto de partida y su progresión en los últimos 30 años.
